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¿Por qué pagamos cuotas?

 

 


¿No hay asociaciones cuya membresía es gratis?, ¿por qué la Unión Española requiere pagos periódicos a sus socios?, ¿qué se hace con todo ese dinero?. La respuesta tiene mucho que ver con la longevidad de una comunidad que desde su fundación no ha dejado de organizar actividades y programas de ayuda para socios y no socios.

Y es que 100 años de historia dan para mucho. Durante todo ese tiempo se pueden organizar infinidad de eventos benéficos, crear sedes, ampliar instalaciones, constituir fondos de inversión, dotar becas y ayudas extraordinarias,.... Si bien es cierto que las asociaciones sin ánimo de lucro no se dirigen como las empresas, que nadie planifica de antemano su crecimiento, también es verdad que la actividad permanente de sus socios, la suma de todos esos granos de arena puestos espontáneamente día tras día, puede resultar al cabo de los años en una importante suma de capital humano y de recursos económicos nada fácil de manejar.

Efectivamente, se pueden hacer muchas cosas con todos esos metros cuadrados de superficie construida, restaurante, cocinas, bares, salones de actos, oficinas, parking, maquinaria, etc., pero mantener y administrar todo eso también cuesta trabajo y dinero.

Necesitamos dinero para pagar los impuestos, la limpieza, la reparaciones, la renovación de material, la luz, alarma, teléfono, seguros... Cada dólar que se gasta pasa por el Consejo de Administración y se recoge en los informes mensuales del tesorero y del secretario de finanzas, que se someten a aprobación de todos los socios en la Junta General, así como en la rendición de cuentas anual ante dicha junta.

Por principio, no se cobra nada más que lo necesario para mantener la asociación funcionando y en buen estado. A cambio, se obtienen algunas ventajas tangibles como los descuentos en restaurante y eventos, el uso de la zona de socios o el fondo de deceso, pero el principal beneficio no está en lo que se obtiene, sino en lo que se da, porque formar parte de la Unión Española de California es formar parte de un equipo de trabajo ilusionado con la idea de conservar nuestras raíces y crear una comunidad cada día mayor. Ese es nuestro objetivo permanente, y nuestro único beneficio real.

Por ello, todo lo que tenemos, lo tenemos a disposición de los socios. Son ellos los que deciden como y cuando utilizarlo, a que actividades destinarlo y como mantenerlo. No hay ninguna persona o autoridad externa que nos imponga su criterio, que nos financie o que se lleve beneficio alguno. Todos trabajamos para hacer realidad nuevas ideas e iniciativas, vengan de donde vengan, y para conservar y hacer honor a un patrimonio que no pertenece a nadie sino a todos los socios, pasados, presentes y futuros.

Y es por ello por lo que pagamos cuotas.